"La casa de la felicidad": Rodrigo construyó su propia casa del árbol mientras busca una mejor vida en Guamúchil

Mientras buscaba trabajo en Guamúchil, al ver que las rentas eran muy elevadas, Rodrigo decidió construir su propia casa del árbol en un monte

Por: Raúl Durán

En busca de mejores oportunidades, Rodrigo de 32 años de edad llegó  a Guamúchil desde su natal Surutato en Badiraguato, Sinaloa, con la esperanza de encontrar trabajo, pero al llegar se encontró con que los costos de las rentas eran muy elevados, por lo que decidió construir su propia casa.

Al no encontrar opciones accesibles para rentar vivienda, Rodrigo decidió no renunciar a sus sueños y permanecer en Guamúchil, por lo que encontró un lugar adecuado en el monte, donde construyó su propia casa del árbol.

Con sus propias manos y una variedad de objetos que ha encontrado, el joven originario de la sierra de Badiraguato elaboró una humilde casa, que por fuera parece un conjunto de ramas secas, pero por dentro está equipada con su cama, una cocinita y sus objetos personales.

Así luce por fuera la casa del árbol de Rodrigo. Foto: San Benito Mocorito (Facebook)

Y porque habitar una vivienda humilde no significa renunciar a la decoración, Rodrigo se las ideó para darle un toque hogareño a su casa del árbol, colocando mesas, estantes, asientos y hasta un piso improvisado.

"La casa de la felicidad"

Al recibir a un grupo de youtubers de la página San Benito Mocorito, Rodrigo asegura sentirse muy contento en su espacio, al que cariñosamente llama "la casa de la felicidad". Además, relató que el machete fue la herramienta clave que usó para la construcción. 

Rodrigo llama cariñosamente a su espacio como "la casa de la felicidad". Foto: San Benito Mocorito

Algo que ha llamado mucho la atención de la casa del árbol de Rodrigo es lo limpia y ordenada que se encuentra, algo que asegura haber heredado de su abuela, quien le enseñó a ser limpio.

}En el lugar tampoco falta un pequeño altar donde el joven colocó su Biblia y una cruz, pues también es una persona de fe.

Rodrigo equipó su casa del árbol con todas sus pertenencias, incluyendo su cama. Foto: San Benito Mocorito

Tras lograr construir su casita del árbol en el monte e instalarse, Rodrigo no tardó en encontrar trabajo, y actualmente se encuentra laborando en un negocio de carnitas de puerco que él mismo prepara, dejando en claro que nada es imposible para quien lo intenta en verdad.

La casa del árbol cuenta con una pequeña cocina y estantes para la despensa. Foto: San Benito Mocorito

La historia del joven badiraguatense no tardó en volverse viral en redes sociales, ante lo inusual de que una persona viva en una casa del árbol, una situación que generó opiniones divididas entre los usuarios, pues si bien muchos lo consideran un ejemplo de resiliencia y superación, hay quienes señalan que lo ideal sería que hubiera condiciones para que Rodrigo y todas las personas habitaran una casa de verdad, pues se trata de un derecho básico.