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La  Verbena ha traído alegría a las familias desde siempre

En otros tiempos las familias de Navolato iban a la Verbena para comprar los regalos navideños.

 

Años atrás, las familias de Navolato tenían pocas alternativas para adquirir los regalos navideños para sus hijos.

Uno de los mejores recuerdos de Óscar Sánchez Pérez es precisamente cuando era un niño y vivía junto con sus padres y hermanas en lo que por el año de 1950 era conocido como el Campo Nando Salas, por allá donde se avecinaba Don Pancho Lagos, mejor conocido como “King Kong”, en Navolato.

Sus padres, los señores Lázaro Sánchez y Elisa Pérez venían hasta el centro de Navolato desde aquel lugar, lo mismo era en caballo que a pie.

El matrimonio Sánchez Pérez emprendía camino con sus pesos en la bolsa y el ánimo de llevarles una alegría a sus hijitos.

Llegaban hasta la calle Benito Juárez, entre José María Morelos y Miguel Hidalgo, donde se situaba la Verbena.

Ahí adquirían los carritos de madera, trompos, yoyos, pelotas, muñequitas de cartón y unos cuantos dulces para que sus hijos tuvieran una feliz Navidad.

Los habitantes del centro de Navolato sacaban sus productos y los ofrecían a las familias que iban en busca de un regalito para esa fecha especial.

Lo que hacía que los niños de aquella época guardaran sus ilusiones de la infancia.

“De los mejores recuerdos de mi vida están las Navidades que pasábamos con mis hermanas y mis papás allá en el cerco, todas las mañanas del 25 de diciembre recibíamos pequeños regalos que nos hacían felices”, recuerda don Óscar con una mirada de ilusión igual que la que muestran los niños cuando son felices. 

Y es que así es como se crean las tradiciones, así fueron los primeros años de la Verbena de Navolato, que ya se ha convertido en una tradición. Sin embargo los años han pasado, las generaciones han cambiado y también las ilusiones de los niños.

Cuando antes pedían un carrito de madera, hoy piden carros a control remoto, ya no piden muñequitas de cartón y  menos trompos o yoyos, los niños de hoy en día llenan sus cartitas de gadgets y artículos tecnológicos.

Esto ha obligado a los vendedores de la Verbena a cambiar sus productos, y son justo lo que ofrecen a sus visitantes.

A pesar de que el tiempo pasa y todo cambia, lo que permanece intacto es la convivencia que se celebra en el lugar, la alegría de las familias que convierten la plazuela en una gran fiesta multicolor, con personas que van y vienen adquiriendo los productos que ahí se ofertan.

La Verbena es una tradición en Navolato, le da el color, el sabor, el aroma y te remonta a la dulce infancia, es en donde vuelves a ser niño y disfrutas tanto como antes.

Ahora a pesar de los años y de vivir en otra ciudad cuando don Óscar regresa a Navolato disfruta de cada momento, de cada recuerdo y es de rigor la visita a la Verbena, llena sus bolsas de dulces típicos y no le falta comprar algún juguetito tradicional para sus nietos.

Asegura que la Verbena de Navolato es un lugar que disfruta mucho porque le recuerda el amor y sacrificio que sus padres hacían para que fueran felices y aunque los juguetitos y regalos no eran los más costosos, sabe que se los llevaban con el corazón.

Hay lugares que se llevan en el alma.

Una buena historia tiene el poder de cambiar una vida. Ayúdanos a llevar una oleada de bondad a tu ciudad.
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