Ayuda de los vecinos durante la temporada de lluvias

Ayuda de los vecinos

Columna: “Reflexiones de un aspirante a buen vecino”.

Una famosa presentadora de programas de televisión de nombre Oprah Winfrey twiteó: “Este no es un río. Es la
autopista 101”, refiriéndose a las inundaciones en Santa Barbara, California, mientras al mismo tiempo detonaba ayuda de los vecinos, a principios de 2018. De manera similar, el célebre tenista español Rafael Nadal dejó la raqueta para agarrar la pala en las intensas lluvias de octubre de 2018 que azotaron Mallorca.

Un tema de temporada es el de la responsabilidad que tenemos como vecinos de Culiacán para disminuir el impacto
negativo de las inundaciones. Ejemplos tenemos muchos del pasado reciente: huracanes y lluvias intensas tenemos
prácticamente cada año y nuestra memoria se ubica de manera inmediata en la depresión 19E de septiembre del año
pasado o, seguramente, en el Huracán Manuel del 2013.

Con base en esto, nuestra reflexión gira en torno a las siguientes interrogantes: Más allá de las responsabilidades gubernamentales, ¿qué podemos hacer como vecinos para prepararnos ante esta recurrente amenaza? ¿Qué de lo que hacemos en nuestro día a día provoca más daño en el momento de la inundación?

De acuerdo con el Centro Nacional de Prevención de Desastres de la Secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana del Gobierno Federal, el evento más devastador por mucho en la historia de nuestro país ha sido el sismo de 1985 con un costo económico por daños de 4,100 millones de dólares y 6,000 personas fallecidas. Sin embargo, desde el año 2000 a la fecha, casi el 87% de los daños y perdidas patrimoniales son debido a fenómenos hidrometeorológicos.

El Instituto Belisario Domínguez del Senado de la República ha concluido que el desastre natural más frecuente en México es, sin duda, el provocado por las inundaciones.

Justo en el inicio del nuevo milenio se instaló el Sistema de Alerta Temprana para ciclones y como consecuencia
inmediata menos mexicanos fallecen por contar con información oportuna a partir de ese momento. Se comprueba
pues que contar con información a tiempo es vital.

El Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias, mejor conocido como INIFAP, dio a conocer en 2005 el documento Estadísticas Climatológicas Básicas de Sinaloa (Período 1961-2003). Ahí se concentran más de 40 años de monitoreo de datos de lluvias para muchos rincones de Sinaloa. De Culiacán dice, que el mes con más días de precipitaciones es agosto con un promedio de 14.6, después está julio con 13.9 y en tercer lugar está septiembre con 10.8 días.

Evidentemente nuestra Ciudad no está preparada con la infraestructura necesaria para enfrentar los estragos del
cambio climático y los gobiernos trabajan para ello desde trincheras diferentes.

Pero también vale mucho la pena voltear a vernos al espejo para asumir un compromiso nosotros mismos en la
prevención de estos eventos. A continuación, te comparto algunas acciones que los expertos sugieren apliquemos en la cotidianidad: A) Evita verter grasas y sustancias corrosivas al drenaje o coladeras; B) No arrojes desperdicios ni escombros tanto en ríos, bosques, arroyos, ni vialidades; C) No tires basura en las calles, barrancas o laderas; D) No arrojes las colillas de los cigarros en la calle; E) Reduce el uso de bolsas de plástico; F) Adopta una alcantarilla cerca de tu casa para mantenerla limpia y protegida de basura, y así prevenir que se inunde esa zona.

Culiacán nos ocupa tanto como Santa Barbara a Oprah o Mallorca a Rafael Nadal. Pero antes de la pala y de nuestra participación en medio del torrencial, Culiacán nos necesita concientizando para que las naturales aguas que escurren durante las lluvias corran a donde deben de correr y se mantenga segura tu casa y tu familia.

En tu familia, ¿ya están preparados para esta temporada de lluvias?

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Miguel Calderón