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La basura y yo

La basura

La enseñanza positiva de la ‘basura’ en la vida cotidiana. ¿Cargar o aprender a equilibrar el peso?

Autor: Venimos a pasarla bien.

Hace unos días tuve la oportunidad de hacer un viaje con 7 buenos amigos a un hike en una montaña bellísima en las afueras de Seattle, estuvo increíble y además de la vagancia, aprendí mucho.

Tenemos varios años haciendo este viaje a diferentes destinos y es interesante la dinámica de convivencia, porque normalmente a los amigos los vemos en temas sociales que involucran ciertos protocolos, borrachera y comodidad.

Pero en este tipo de viajes es lo contrario, requiere esfuerzo, incomodidad y cambiar algunos placeres por otros que normalmente no apreciamos (bueno siendo sincero ya al bajar de la montaña vamos a la ciudad más cercana y nos ponemos un fiestón jeje).

…pero volviendo al tema. Durante la excursión de 2 ó 3 días cada quien lleva su mochila con sus pertenencias, las carpas y utensilios que se usarán en común se distribuyen equitativamente entre cada uno de los que vamos.

Lee: ¿Tirar basura a la calle es bueno?

Como son varios kilómetros de caminata, tienes que administrar muy bien lo que llevas y sobre todo tu energía. Con los años haciendo este viaje nos dimos cuenta que llevar alcohol significaba llevar más peso, el primer año me acuerdo, yo llevaba 9 latas de cheve jaja ahí realmente te cuesta lo que te tomas, ya este año con viajes de experiencia sólo llevo una pachita y algunas porciones chicas de vino.

Al quitar el alcohol y ponernos en medio de la naturaleza sin comodidades todos nos convertimos en morros y empezamos a disfrutar de otras cosas que normalmente en la ciudad no apreciamos, como el paisaje, la fogata, la comida sencilla y las conversaciones un poco más profundas, se los recomiendo a todos…es una chulada acampar ya de viejo jaj.

La basura

Pero bueno para cerrar esta historia, al final del viaje tuve un gran aprendizaje qué es lo que les quiero platicar…

Uno de mis compas se lastimó la rodilla y dos se fueron antes sin alcanzar a levantar su campamento, el resto nos encargamos de recoger y llevarnos sus cosas, era un día lluvioso y muy muy frío. Iba a ser una larga caminata de regreso con sobrepeso por repartir las cosas de los dos compañeros que se regresaron antes. Al levantar todo y estar listos nos dimos cuenta de la cantidad de basura que habíamos producido y está prohibido dejarla ahí, te la tienes que llevar de regreso.

Al ya estar todos listos con mochilas llenas y repletas de cosas colgadas sólo quedaba una bolsa blanca llena de basura, yo por acomedido la agarré y pesaba como 6-7 kilos, para mi suerte la agarro y estaba rota, no había forma de amarrarla a la mochila y traerla como bolsa en una mano, la tuve que agarrar como bebé cargando con las dos manos y justo en ese momento le salió “caldito de basura” 🤮 jaj mi humor empezó a cambiar.

Lee: 5 recomendaciones para reducir tu producción de basura

Yo la hago de responsable con el planeta y ecologista (según yo), pero bajo ese momento de estrés y cansancio extremo empecé a renegar de la basura, estaba enojado y empecé a pensar dónde dejar la basura o quemarla porque no la iba a cargar todo el regreso “era basura” qué iba a andar haciendo con ella, sobre todo por la incomodidad.

Uno de mis compas me ayudó un rato a cargarla cuando me vio renegando y en ese momento que se la entregué dijimos que nos la íbamos a estar turnando cada 10 minutos, al momento de no traerla empecé a reflexionar sobre cómo me sentía, de cómo estuve apunto de dejarla por ahí clavada o hasta quemarla, algo que nunca haría estando en una situación normal. Pues al modo mío, soy bien necio, le pido la bolsa a mi amigo y empiezo a cargarla y a tratar de encontrar una posición cómoda porque la caminata era de bajada y de varias horas.

En un momento medio de iluminación, o más bien de tumbarme el rollo, logré hacer contrapeso con la basura que cargaba como bebé y el mochilón atrás… empecé a pensar “no manches lo que la basura me está enseñando”, mi humor empezó a mejorar, a ponerme feliz y agarrar un flow y ritmo fregón en la caminata, el caso es que le dije a mi amigo que yo me la llevaría todo el camino de regreso y así continúe por horas, se me vino al pensamiento el equilibrio físico que me estaba sucediendo con el peso, pero después empecé a pensar en el equilibrio de la vida, en que lo que damos recibimos, en que las cosas “negativas” tienen su lado positivo, yo lo estaba viviendo físicamente, era mayor el aprendizaje y la ventaja que me estaba dando el peso, que el cansancio de mis brazos y lo mojado de caldito de basura que estaba.

El caso es que logré llegar al final con la bolsa cargando después de varias horas y me hizo sentir una satisfacción bien chila, un logro o cumplir una meta (las metas no tienen que ser extraordinarias, esta vez la basura me generó lo que cosas más chilas que he logrado hacer).

En cuanto llegué sonreí cansadísimo y desfigurado jaj, pedí una foto para tenerla de recuerdo. Esto es sólo un poquito de lo que reflexioné y aprendí, espero cuando me los tope en persona platicarles todo el rollo.

Disculpen lo largo pero valía la pena expresarlo 😎
¡Ánimo!

Chiner

Imagen cortesía Venimos a pasarla bien.

Una buena historia tiene el poder de cambiar una vida. Ayúdanos a llevar una oleada de bondad a tu ciudad.
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