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Lo que más extraña Chayito ante el confinamiento

Guardia de Seguridad privada
Esta madre de familia, trabajadora social y apasionada por su trabajo en la seguridad privada nos cuenta lo que más extraña ante el confinamiento, ¿y tú qué es lo que más extrañas?

María del Rosario García Camacho dejó su natal Guasave hace más de 20 años para estudiar Trabajo Social en la capital del Estado, pero encontró su pasión como guardia de seguridad y hoy lo que más extraña es el trato con la gente.

Para ella como para muchas personas, lo más duro ha sido no poder abrazar a los suyos. Después de culminar sus estudios Chayito se convirtió en madre de tres, hoy no para de trabajar para sostener a la familia, de la cual es el pilar principal como mamá soltera y precisamente a sus hijos es a quienes más extraña poder abrazar: “En este momento extraño, ya no hacer lo mismo de antes, llegar y abrazar, y apapachar a mis hijos por prevención, porque el covid19 se puede contagiar si tienes mucho acercamiento con las personas”.

En un museo hoy casi en total silencio por la ausencia de visitantes, mantenemos la sana distancia tratando de conversar con la música de fondo que se filtra desde la Plazuela Obregón, Chayito me mira fijamente a través de las gafas de seguridad, que no me impide apreciar un brillo especial en sus ojos, hace una pausa breve y me cuenta que no fue tarea fácil llevar el rol de madre y padre, sonríe y me dice: “Al principio no fue fácil, luego te adaptas porque sabes que tienes que salir adelante, luchar el día a día, con lo que te encuentres, no hay mal que por bien no venga, a las mamás sinaloenses se nos caracteriza por ser personas luchonas, que salen adelante ante cualquier contratiempo, y creo que este es uno de ellos”

Ver video:

Rosario se siente contenta con su formación como trabajadora social, sin embargo, descubrió su mayor pasión en su actual trabajo como guardia de seguridad, “Tuve inquietud de dedicarme a esto, porque me gusta, porque no le tengo miedo a ningún reto de cualquier nivel”.

La Sra. Chayito tiene más de 7 años dedicándose a la seguridad privada por parte de una empresa de este rubro y prestando sus servicios en distintos lugares, actualmente para un museo interactivo que aborda el tema de las adicciones (Instituto MIA).

“Al principio todo tranquilo, todo bien pero ya al tiempo como que empiezas a extrañar a las personas, el movimiento, el ajetreo, el ir y venir, el bullicio de la gente se extraña”. Me cuenta con mucha sensatez que no sólo extraña a la familia, también la normalidad en su ambiente de trabajo, lo que significa: estar rodeada de mucha gente.

Además de ser trabajadora social y desempeñarse en el ámbito de la seguridad privada, Chayito ha sido cocinera en restaurantes: “Cuando estoy en mi casa juego el rol de ama de casa, soy una persona que le gusta cocinar, soy cocinera y he trabajado en restaurantes, me gusta hacer cochinita pibil, barbacoa, pozole, arracheras y tampiqueñas, distintas combinaciones, los empapelados, pero lo que más nos gusta es el zarandeado”.

Rosario García como muchos sinaloenses, no ha podido dejar de trabajar y cada mañana toma el transporte público para dirigirse a su espacio laboral: “Diariamente y cada vez que se necesite, utilizo los ‘goggles’, el cubre bocas, gel anti-bacterial, la gente midiendo la sana distancia”, me cuenta segura de sí, y de estar cumpliendo las medidas necesarias de prevención, y cómo ella se está adaptando a -la nueva normalidad-.

guardia de seguridad de un museo

“Habemos personas como yo, que no podemos dejar de trabajar, pero si tú puedes quedarte en casa, por favor hazlo, esto es real y tenemos que cuidarnos todos, ¡quédate en casa!”

Con este mensaje y con una sonrisa, pero en tono serio Chayito me pide que me retire del lugar para continuar con su trabajo, me extiende el antibacterial y lo froto en mis manos pensando que la vida sigue y hoy hay que cuidarnos.

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