3 tips para diversificar ingresos en un estancamiento económico

estancamiento económico

Diversificar, emprender y desarrollar una disciplina financiera te serán útiles a la hora de buscar ingresos.

A la hora de invertir, los niveles de rendimientos no son seguros, y el riesgo de pérdida aumenta si está próximo a presentarse un estancamiento económico. Entonces, ¿cómo se puede incrementar el ingreso?

Ante un estancamiento económico, el inversionista debe analizar tres indicadores importantes: el PIB, la tasa de desempleo y la inflación, porque van a tener un impacto en el movimiento de los flujos de dinero e inmediatamente en el ahorro, explicó Raquela María Araujo, directora de la carrera de Economía en la Escuela de Gobierno y Economía de la Universidad Panamericana (UP).

“Para este año el crecimiento programado va a ser inferior al 1%, se habla de 0.8 o 0.9% para 2019. El problema es que si no hay crecimiento para este año, hay peligro que para el próximo año que el crecimiento se estanque”, adelantó Carlos Alberto Bautista, catedrático de la Facultad de Negocios de la Universidad La Salle.

El problema del estancamiento económico no es que haya menos empleo, sino que la oferta laboral se mantiene mientras la demanda de la fuerza laboral aumenta año con año, señaló Bautista.

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¿Cómo mantener (o aumentar) el ingreso?

Antes de pensar en los rendimientos, hay un concepto que se tiene que dominar: el ahorro. “No hay manera de crecer si no existe un ahorro, y esa es una cultura que nos falta muchísimo. Si yo quiero estar mejor a futuro necesito aprender a ahorrar”, dijo Araujo.

Para mantener o incrementar el ingreso y, con ello, el poder adquisitivo es necesario invertir. Para ello hay dos caminos: uno de ellos tiene que ver con el autoempleo, es decir, poner un micro o pequeño negocio y la segunda opción es invertir en instrumentos de renta fija (deuda gubernamental) o variable (acciones).

Estas opciones representan una mejor opción que el ahorro en efectivo, a través de los bancos, pues, por ejemplo, la inflación se encuentra en un rango del 4% anual y si el rendimiento que estas instituciones ofrecen es similar a dicha tasa, entonces no hay ahorro, dijo Bautista.

Para Raquela Araujo, antes de tomar una decisión se deben responder tres cuestiones importantes: 1) ¿Cuál es el objetivo que estoy buscando en estas nuevas fuentes de ingreso: ahorro, crecimiento o casi jugarme la lotería en acciones? 2) ¿Qué liquidez necesito? La liquidez atiende a la temporalidad (cuándo voy a necesitar el dinero), pero eso depende de cada persona. 3) El nivel de riesgo, y eso lo define cada uno de los inversionistas o el cliente.

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Ante una situación difícil lo más recomendable es mantener inversiones en instrumentos de renta fija, sobre todo de deuda gubernamental.

En la parte de renta fija, lo que vemos en el mercado mexicano es que las tasas son muy atractivas. Hoy en día tener Cetes o deuda gubernamental al 8.25% sigue siendo muy atractivo y hemos visto muchos flujos que se han ido a la deuda gubernamental mexicana, no nada más personas físicas morales, sino también del mundo y eso hay que aprovecharlo”, explicó Gerardo Orendain, director de gestión patrimonial para BlackRock México.

Los Cetes ofrecen la seguridad al inversionista de recibir rendimiento –cuentan con una garantía de pago del gobierno-, lo que reduce el riesgo en la inversión, además se puede invertir a plazos que van desde los 28 días.

Diversificar

Además de buscar instrumentos de renta fija, también resulta conveniente incluir instrumentos de renta variable, que ofrecen mayores rendimientos a largo plazo.

Se puede contemplar el oro o instrumentos que no se comporten de la misma forma que las acciones. Además de las acciones y los bonos de deuda gubernamental, existen los ETFs, instrumentos que cotizan en una bolsa de valores con bajo costo, eficiencia fiscal y de fácil negociación, explica BlackRock.

En caso de un escenario recesivo “tenemos un ETF que le llamamos smart beta o ETFs de factores -–que cubren necesidades de una forma diferenciada-, que no buscan entrar a mercados accionarios tradicionales, como tradicionalmente se ha hecho, que es a través las empresas más grandes de ese mercado a través de un índice de capitalización”, señaló Orendain.

En una etapa de estancamiento o recesión hay empresas llamadas de “calidad” que tienen apalancamiento, deudas sólidas y diversificadas y con buenos balances que “tienden a soportar mejor las condiciones del mercado.

Emprender

Con la finalidad de tener más de una fuente de ingresos, una opción que puede resultar igualmente efectiva es el invertir en un micro o pequeño negocio, comentó Carlos Alberto Bautista: “En el micronegocio se puede empezar con capitales de 50 o 100,000 pesos, no requiere tanto”.

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En ese sentido, agregó, es necesario pensar en ofrecer bienes o servicios, algo que, con recesión o sin ella se tenga que consumir. “Esos pequeños negocios son los que nos pueden llegar a sacar adelante y, al mismo tiempo, generamos empleo para uno o dos empleos; eso le hace bien a la propia economía mexicana”, apuntó.

Otra opción para invertir es en el comercio electrónico, con lo que se incrementa el alcance de cualquier negocio.

“Así podemos encontrar varias formas, pero todas basadas en lo que es el micronegocio, en tener una microempresa mientras pasa por este problema”, abundó.

Disciplina financiera

Así como es importante elegir dónde poner a trabajar el dinero, también lo es tener una cultura o disciplina financiera previo y durante una recesión, señalaron Araujo y Bautista.

Además de sanear las finanzas, liquidar todas las deudas para evitar que los intereses se lleven los rendimientos obtenidos al invertir, también es importante no gastar en exceso, no utilizar de más las tarjetas de crédito. “Si una persona llega a tener varias en tarjetas de crédito, no le va a permitir llegar a tener futuro”, adelantó el académico de La Salle.

Otro consejo es prever lo que puede suceder el próximo y, en ese sentido, no adquirir bienes que pueden representar un alto costo, por ejemplo, un automóvil.

Con información de Expansión.

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